LEMA ORANTE

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    Y las sociedades humanas se han constituido de tal forma y manera que entre sus características está el tener… –sí, “tener”- tener una referencia divina, superior, trascendente… etc.

    Fijémonos en que es algo que se gesta por la organización social, cultural, económica… No es algo que emane del ser –salvo excepciones- como parte de su naturaleza.

    Claro está que el ser tiene esa instancia de consciencia de ser creado, de estar religado, ligado, conectado con el Misterio Creador. ¡Claro que está eso! Sin ello, no estaríamos en vida. “No estaríamos”.

    Pero ocurre que… esa instancia está –por así decirlo- casi abolida, y ha sido progresivamente sustituida por tótems o figuras muy explicadas, muy redactadas, con preceptos, mandamientos, y toda minucia y detalle, desde… cómo vestirnos, cómo comer y comer…

    Se van constituyendo esas ‘re-ligiones’ que interpretan lo divino; lo interpretan, lo estudian, lo traducen, como si fuera una materia más de investigación, de…

    Y en base a ello establecen un programa, unos ritos, unas iniciaciones, unas estudiadas propuestas… que las muestran como emanadas del Misterio Creador, pero que en realidad están… –no hace falta investigar mucho- están propuestas por las diferentes sociedades que han ido gestando líderes… ascetas… peregrinos… brujos, chamanes, etc.; ese “etcétera” que trata de interpretar los aconteceres bajo una óptica de “el gran creador” que nos vigila, que nos cuida –bueno, según esté del humor-, nos premia…

    En realidad, la consciencia primigenia de sentirnos filiados con el Misterio Creador, se convirtió en una faceta más del convivir diario. Estamos hablando de grandes proporciones. Un convivir diario en el que, ¡bueno!, serás –en nuestro entorno- bautizado, harás la primera comunión… y probablemente algún otro sacramento, como el matrimonio o el orden sacerdotal…

    Todo está escrito –es curioso, ¿no?-: desde las tablas de la ley, hasta… la llegada al cementerio.

    Y todo ese proceso humano se ha ido propagando, adiestrando, acostumbrando, repitiendo…

    Y fíjense bien: como era típicamente humano, y como es típicamente humano, la humanidad se comporta, pues… de la manera en que ha sido educada: lo prioritario es ganar, tener, alcanzar, lograr, poseer… Todo esto, entre medias de alguna plegaria y… algún enfado por lo que no ha salido bien.

    Así que… la comunidad humana tiene vivencias, consciencias y referencias de algo que ella misma ha ido gestando, en virtud de la necesidad de un orden social, cultural, político, económico, religioso…

    Pero, todo ello, no se corresponde con esa instancia primigenia de nuestra referencia en el Misterio creador.

    En la medida en que nos damos cuenta de ese acondicionamiento, que nos lleva… –por supuesto- a las normas sociales, a lo bueno, a lo malo, a la ética, a la estética, todo ello en el nombre de la Creación, de Dios o de… –depende ya del tipo de creyente-…

    En consecuencia, la Llamada Orante nos hace una llamada para “desparasitarnos” de unas creencias estructuradas, calculadas, diseñadas y establecidas por el hombre, que no son las que se corresponden con las vivencias del ser en torno al Misterio Creador.

    El Misterio Creador, desde su Misterio…, no se estructura. No tiene escalafón. Carece de reglas, de normas…

    Y, como bien se puede ver, las leyes-normas que otros han usurpado, que han “parasitado” lo auténtico, han “creado” –entre comillas “crear”-… han creado una comunidad de vida, violenta, prejuiciosa, envidiosa, ‘inconviviente’, en permanente enfrentamiento, insolidaria.

    Si por algún momento esas leyes divinas hubieran estado filiadas con el Misterio Creador, evidentemente nuestra evolución como especie no hubiera sido ésta: esta que tenemos ahora; esta que vivimos ahora; esta que nos amenaza continuamente, entre nosotros mismos, con leyes, normas, costumbres, castigos, ¿premios…?

    Una sociedad… o sociedades que se dicen “creyentes”, y están pendientes de sus ganancias, de sus pérdidas, de sus impuestos, de sus inspecciones, de sus revisiones, de sus caducidades, de…

    ¡Horror!...

    Eso no emana de lo Divino.

    El Misterio Creador, desde… tooodas las partes…

    Porque no está situado allí en el cielo, ¿verdad? No está sentado en un trono. Todo esto son modelos que se han ido creando, antropomórficos, que en principio podrían valer –“podrían valer”- para aprender y educar, pero luego se instauran como verdaderos patrones existenciales.

    Y aparecen infiernos, y aparecen purgatorios, y aparecen cielos… y autores que revelan que han sido iniciados en esas percepciones, visiones…

    Y lo que realmente vemos en todo ello es un escalafón humano que, en definitiva, se referencia con el Poder.

    Y ése es el punto en el que inciden todos los organigramas sociales: “el gran poder de Dios”.

    ¡Por favor!... El Misterio Creador no es un poder.

    Es un generador de… misterios –entre ellos, la vida-. Es un cuidador de desarrollos, de procesos. No sabemos cómo, de qué forma y de qué manera. Y, en principio, no es de nuestra esfera.

    Es como una criatura recién nacida, que se pregunte por las cualidades de su padre, de su madre o del que tenga cerca que le hable. No... no está en esa perspectiva. Come, duerme y evacúa. Es… ¡es un tubo!... que se va complejizando.

    Extrapolando esa idea en el infinito Universo… tenemos que desposeer de cualidades humanas al Misterio Creador. ¡Él no es poder! ¡Él no ejerce su poder! Él extiende su Creación. Él la dota de recursos. Él interviene permanentemente, y deja sus huellas entre casualidades, suertes, coincidencias, imprevistos e inesperados.

    Él –por seguir todavía con esta denominación- nos ha gestado un Universo –donde habitamos- ‘im-presionante’.

    Y fuera del que habitamos, lo que podemos intuir es: “excepcional”, “extraordinario”… Se nos acaban las palabras.

    Cualquier atributo de nuestras palabras humanas, que le pongamos al Misterio Creador, es… no solamente una ofensa, sino que es un despropósito.

    Por eso, cuando nos llama a orar, nos ilustra sobre aspectos que nos pueden –y de hecho es así- ayudar a cambiar nuestra perspectiva y nuestra visión de lo que es vivir, de lo que supone convivir, de cómo asumir el sentir… y de qué manera descubrir su presencia en nuestro diario acontecer.

    La vivencia-experiencia de sentirnos atraídos por sonidos, formas, colores…

    La atracción que podamos experimentar hacia seres constituidos, y hacia los de nuestra propia especie, eso nos debería dar una pista, ¿verdad? Más que una pista, es un gran lugar de aterrizaje.

    Porque, a poco que nos demos cuenta de nuestras atracciones, de que nos sentimos atraídos por el mar, por el calor, por el frío, por la humedad, por los grillos, por las mariposas, por la montaña, por el valle, por…

    Estamos en una permanente atracción.

    Y gracias a esa atracción es que transcurrimos en nuestra vida.

    ¿Hay algún lugar en nuestro cuerpo, que se encargue de las atracciones…? –desde el punto de vista material, claro-.

    No lo encontraremos.

    Porque no se condensa de manera palpable.

    Se expresa de manera atractiva –“atractiva”: que nos atrae-.

    En definitiva –sin ser ningún final-, nuestro sentir, que es un despertar a una atracción, es la atracción que ejerce el Misterio Creador sobre nosotros.

    Porque somos en Él, estamos en Él… y somos su expresión -como otras criaturas-.

    Sea cual sea la posición que adoptemos, nos sentimos atraídos por esa posición. Y así vemos cómo cada ser tiene diferentes atracciones.

    Es una muestra de la Infinita Presencia.

    Y esa atracción… ¿qué genera en nuestra consciencia sensitiva?

    Genera gusto, complacencia, alegría…

    Genera un estado de mantener, de cuidar y conservar esa atracción. Que luego vemos que son ¡muchas! Que no se reducen a un elemento, a una persona o a una situación, sino a multitud de detalles.

    En todos esos detalles “atractivos”… se nos refleja el Misterio Creador.

    Evidentemente, esto nos quita un cierto… –bueno, “un cierto”…- un total protagonismo.

    Pero… es que nunca hemos sido protagonistas. Nos hemos embaucado, como humanidad virtual, en ese dicho de “el libre albedrío”; en ese lecho que nos permite ser ¡crueles!, que nos permite cualquier tipo de barbarie. Como somos “libres”…

    ¡Qué forma de interpretar la libertad!

    Si me considero un ser de expresión de un Misterio Creador… y, en consecuencia, me siento ligado, atraído por él en sus infinitas manifestaciones, no preciso de libertades, de logros ni de alcances.

    Y al decir “no preciso”, se entiende que no es mi prioridad.

    Evidentemente, sí, buscaré el pozo que me dé el agua… y buscaré el fruto que me alimente. Pero cada vez que encuentre el manantial, cada vez que, atraído por el hambre, encuentre el fruto, el tubérculo o las hojas para comer, veré, en ese acontecer, la expresión que… enamoradamente… me muestra el Misterio Creador.

    ¡Sí! Si tuviéramos que buscar alguna palabra, tendríamos que decir que ese Misterio Creador está profundamente enamorado de la vida. ¡Intensamente y específicamente!, de cada ser. Es un misterio, claro, sí. Pero eso se siente cuando uno consiente que la referencia del estar, del ser, del transcurrir, es ese Misterio.

    Cuando soy capaz de ver, en la cara, en el sonido, en las muestras de otro, la presencia del Misterio, que me atrae a través de otros.

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    And human societies have been constituted in such a way and in such a manner that among their characteristics is to have... -yes, "to have"- to have a divine, superior, transcendent reference... etc.

    Let us note that it is something that is generated by social, cultural, economic organisation... It is not something that emanates from the being -with some exceptions- as part of its nature.

    Of course, the being has that instance of consciousness of being created, of being linked, connected, with the Creator Mystery. Of course, there is that! Without it, we would not be alive. "We would not be”.

    But it happens that... this instance is -so to speak- almost abolished, and has been progressively substituted by totems or figures very explained, very written, with precepts, commandments, and all the smallest detail, from... how to dress, how to eat and eat...

    These 're-ligions' that interpret the divine are being constituted; they interpret it, study it, translate it, as if it were another subject of research, of...

    And based on this they establish a program, some rites, some initiations, some studied proposals... that show them as emanating from the Creator Mystery, but that in reality are... -it is not necessary to do much research- are proposed by the different societies that have been developing leaders... ascetics... pilgrims... witches, shamans, etc. etc.; this "etcetera" that tries to interpret events from the point of view of "the great creator" who watches over us, who takes care of us -well, depending on its mood-, rewards us...

    In reality the original consciousness of feeling affiliated with the Creator Mystery became just another facet of daily living. We are talking about large proportions. A daily coexistence in which, well, you will be -in our environment- baptised, you will make your first communion... and probably some other sacrament, such as marriage or priestly orders...

    Everything is written down -it's funny, isn't it- from the tablets of the law, to... the arrival at the cemetery.

    And this whole human process has been spreading, trained, accustomed, and repeating…

    And look carefully: as it was typically human, and as it is typically human, humanity behaves, well... in the way it has been educated: the priority is to win, to have, to reach, to achieve, to possess... All this, in between some prayer and... some anger at what didn’t work out.

    So... the human community has experiences, consciences and references of something that it itself has been developing by the reason of need for a social, cultural, political, economic, religious order...

    But all this does not correspond to that original instance of our reference in the creative Mystery.

    To the extent that we become aware of this conditioning, which leads us... -of course- to social norms, to what is good, what is bad, to ethics, to aesthetics, all in the name of Creation, of God or of... -it depends on the type of believer-....

    Consequently, the Prayerful Call calls us to "remove parasites" from structured, calculated, designed and established human beliefs, which do not correspond to the experiences of the being around the Creator Mystery.

    The Creator Mystery, from its Mystery..., is not structured. It has not hierarchy. It has no rules, no norms...

    And, as can be seen, the laws-rules that others have usurped, that have "parasitized" the authentic, have "created" -in inverted commas "created"-... have created a community of life, violent, prejudiced, envious, "non-coexisting", in permanent confrontation, unsupportive.

    If for a moment those divine laws had been affiliated with the Creator Mystery, obviously our evolution as a species would not have been this one: the one we have now; this one we live now; this one that continually threatens us, among ourselves, with laws, norms, customs, punishments, rewards...?

    A society... or societies that claim to be "believers", and they are on the lookout for their profits, their losses, their taxes, their inspections, their reviews, their expiry dates, their...

    Horror!...

    That does not emanate from the Divine.

    The Creator Mystery, from... all parts...

    Because He's not sitting up there in heaven, is He? He is not sitting on a throne. All these are models that have been created, anthropomorphic, that in the beginning could be valid -"could be valid"- to learn and educate, but then they become established as real existential patterns.

    And hells appear, and purgatories appear, and heavens appear... and authors who reveal that they have been initiated in these perceptions, visions...

    And what we really see in all of this is a human hierarchy that is ultimately referenced to Power.

    And that is the point on which all the social organisational charts are based: "the great power of God".

    Please! The Creator Mystery is not a power.

    It is a generator of... mysteries -among them, life. It is a caretaker of developments, of processes. We don't know how, in what way and in what manner. And, in principle, it is not in our sphere.

    It's like a newborn child, wondering about the qualities of its father, its mother or whoever is around to talk to it. No... it is not in that perspective. It eats, sleeps and evacuates. It's... it's a tube!... that is becoming more and more complex.

    Extrapolating that idea into the infinite Universe... we have to dispossess the Creator Mystery of human qualities. He is not power! He does not exercise His power! He extends His Creation. He endows it with resources. He intervenes permanently, and leaves His traces among coincidences, lucks, unforeseen and unexpected events.

    He -to continue with this denomination- has created a Universe for us -where we live- 'im-pressive'.

    And outside the one we inhabit, what we can intuit is: "exceptional", "extraordinary"... We are running out of words.

    Any attribute of our human words, which we attach to the Creator Mystery, is... not only an offence, but it is nonsense.

    Therefore, when He calls us to pray, He enlightens us on aspects that can -and indeed do- help us to change our perspective and our vision of what it is to live, of what it means to live together, of how to assume the feeling... and how to discover his presence in our daily life.

    The experience of being attracted by sounds, shapes, colours...

    The attraction we may experience towards constituted beings, and towards our own kind, that should give us a clue, shouldn't it? More than a clue, it's a great landing place.

    Because, as soon as we realise our attractions, that we are attracted by the sea, by heat, by cold, by humidity, by crickets, by butterflies, by mountain, by the valley, by the...

    We are in a permanent attraction.

    And it is thanks to this attraction that we go through life.

    Is there a place in our body, which is in charge of attractions...? -from a material point of view, of course-.

    We will not find it.

    Because it does not tangibly condense.

    It is expressed in an attractive way -"attractive": that attracts us.

    Ultimately -without being an end- our feeling, which is an awakening to an attraction, is the attraction that the Creator Mystery exerts upon us.

    Because we are in Him, we are in Him... and we are His expression -like other creatures.

    Whatever position we adopt, we are attracted to that position. And so, we see how each being has different attractions.

    It is a sign of the Infinite Presence.

    And this attraction... what does it generate in our sensitive consciousness?

    It generates pleasure, complaisance, joy...

    It generates a state of maintaining, caring for and preserving that attraction. And then we see that there are many of them! They are not reduced to an element, a person or a situation, but to a multitude of details.

    In all these "attractive" details... the Creator Mystery is reflected to us.

    Obviously, this takes away a certain… -well, "a certain"-, total prominence.

    But... we have never been protagonists. We have been duped, as virtual humanity, in that saying of "free will"; in that bed that allows us to be cruel, that allows us any kind of barbarism. As we are "free"...

    Such a way to interpret freedom!

    If I consider myself a being of expression of a Creative Mystery... and, consequently, I feel bound, attracted by it in its infinite manifestations, I do not need freedoms, achievements or attainments.

    And when I say "I do not need", it is understood that it is not my priority.

    Of course, I will look for the well that will give me water... and I will look for the fruit that will nourish me. But each time I find the spring, each time that, attracted by hunger, I find the fruit, the tuber or the leaves to eat, I will see, in that happening, the expression that... in love... shows me the Creator Mystery.

    Yes, if we had to look for a word, we would have to say that the Creator Mystery is deeply in love with life. Intensely and specifically, with each being. It is a mystery, of course, yes, but that is felt when one is aware that the reference of being, of passing, is that Mystery.

    When I am able to see, in the face, in the sound, in the signs of another, the presence of the Mystery, which attracts me through others.

    ***

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    Cierto es que, cada ser, se muestra como una originalidad irrepetible; con múltiples parecidos, con signos comunes…, pero cada ser tiene un ánimo, un sentir, un hacer… “peculiar”.

    Ahora bien. Cierto es también que es fácil refugiarse en la “originalidad” que cada uno posee –y más que poseer, que es- y en base a ello dar una respuesta que obliga, que impone, que exige.

    Es ahí donde la Llamada Orante nos incide hoy, para que seamos capaces de añadir, a esa “originalidad”… –que la Creación ha querido que sea así-, un sentido universal y una posición transcendente.

    “Sentido universal” en el aspecto del estar, de sentirse miembro de una especie, de sentirse parte de una expresión de la vida, de amplificar nuestra originalidad hacia espacios… nuevos.

    Lo original no es estático. Se interpreta habitualmente que “esto es así, y ya”; y “esta persona es así, y ya”. Bajo esa actitud nos hacemos deterministas. Pero esa no es la verdadera naturaleza. La verdadera naturaleza, en la originalidad, es la evolución, la amplificación, la innovación…

    En definitiva, la Creatividad.

    Por eso, el ampararse en que “yo soy así”, tiene su parte de cierto, pero su parte absolutamente incierta, y es el negarse a amplificar-creativizarse en el estar.

    Eso, por una parte. Por otra parte, la Llamada Orante nos habla de la trascendencia. Sería la parte del ser, ya que el estar lo situamos en lo creativo, partiendo de la originalidad, de la excepcionalidad.

    Ese “estar” se hace y tiene la vocación de trascender.

    Sí. Nuestra transitoriedad por diferentes espacios… se da gracias a la trascendencia. Creamos en ella, o no, está ahí, porque es la que nos permite despertar… almarnos… admirarnos… asombrarnos.

    Así que nuestra originalidad creativa se ‘con-funde’ –en el sentido de fundirse- con una actitud transcendente.

    Habitualmente, esta palabra queda grande, holgada y… Pero hay un dicho, muy simple, que se dice –depende de quién, se dice con sentido, o por norma o por costumbre- que nos da un toque transcendente: cuando, al hacer esto o aquello, o al superar esto o lo otro, añadimos “gracias a Dios”, como dándonos cuenta –consciente o subconsciente o inconscientemente- de que, si no hubiera sido por, teóricamente, ese plus –digo “teóricamente” porque es lo que es: bajo nuestra óptica racional sería un plus-, sin ese “plus” no se hubiera conseguido, logrado, adquirido y posibilitado tal o cual acontecer.

    También desde la óptica del “gracias a”, aparece, obviamente: “desgraciadamente, Dios no ha querido que…”, como si el Misterio Creador hoy nos diera, mañana nos quitara, pasado nos impusiera…

    Es una idea primitiva y de causa-efecto. Pero cuando asumimos nuestra originalidad, expandimos nuestra expresión en lo creativo, y así estamos como artistas de la vida, nos damos de inmediato cuenta de que algo más que nuestras habilidades son las que están presentes, y son las que logran y alcanzan.

    El darse cuenta de ello es lo que nos inicia en la transcendencia.

    Y ese inicio en la transcendencia es lo que nos da la posibilidad de hacer, de cada acto, de cada acción, de cada actitud…, un momento único, irrepetible, inolvidable.

    Y así debemos asombrarnos de nosotros mismos, y asombrarnos –obviamente- de todo el entorno. Y empezar a ver la excepcionalidad de cada ser, la originalidad de sus posiciones, e interactuar transcendentemente; porque “eso”, “aquello” o “lo otro” que me gusta o no me gusta, es una instancia transcendida de la Creación.

    Resulta difícil asumir determinadas actitudes o posiciones de unos y otros. Pero cuando creativizamos nuestro estar y transcendemos nuestro ser… y nos sentimos una expresión de lo Eterno –de ahí nuestra originalidad-, entonces contemplamos a los otros, a los de más allá, a los distintos, a los diferentes… los contemplamos con respeto, con asombro; quizás –o sin quizás- por lo incomprensible, lo inaceptable, lo terrible que pueda resultar, para nuestra consciencia, tal o cual acción, tal o cual ser.

    Pero cuando conseguimos… –“gracias a Dios”- cuando conseguimos, en actitud, esa posición, nos damos cuenta de la enseñanza que cada ser, en su… estricta originalidad, nos proporciona. Son los peldaños y los pasos que nos permiten la expansión, la evolución, esa creatividad.

    La puesta en práctica de estas directrices nos permite… –además de universalizarnos- nos permite des-limitar; es decir: borrar el límite. Esa universalidad no se agota en nuestro espacio-tiempo de este lugar del Universo, sino que esa universalidad se amplifica en la Creación.

    Y en esa Creación y en ese creer… entramos en la posición de la Mística; de ese Misterio grandioso que late.

    Con una creatividad expansiva, con una transcendencia emotiva, con una universalidad creadora y con una experiencia mística de asumir todo el Misterio… con todo ello tenemos un basamento, un molde. Pero un molde que no es fijo. Es un molde “moldeable” –valga la palabra-; unas coordenadas, en definitiva, que nos muestran cuál es… cuál es la dimensión de nuestro transcurrir.

    Que no pasamos por pasar, sino que… pasamos con ‘con-sentido’. “Pasamos con ‘con-sentido’”.

    Y asumidos como místicos… –sin ánimos comparativos, sino por la propia naturaleza que nos adorna pero que debemos ejercitar- asumidos como místicos, entramos en lo imprevisible. Pero entramos en ello con una actitud de confianza, con una obediencia gozosa.

    Y así, todo lo que vaya a transcurrir lo incorporamos en consciencia, con una “misticidad”… que nos libra de la insidiosa razón de “los porqués”.

    Contemplar nuestra originalidad supone una actitud de honestidad… en la que nos referenciamos con el entorno y nos posicionamos en el “deber” que nos corresponde según las dotes que hemos recibido. Y a partir de ahí, empezar a dotar, a nuestro espacio-tiempo-estar, a dotar de originalidad, nuestra función.

    En principio debe ser fácil, puesto que si somos seres originales –sea cual sea la posición que nos corresponda según espacio-tiempo-, debemos estar originalmente. Y así nuestro hacer será… y tendrá esas características que dotamos por nuestra singularidad.

    Y así se va esgrimiendo y desarrollando lo creativo.

    Y cuando situamos esa originalidad en lo Universal, en principio en nuestro pequeño universo, y luego en el Universo insondable, nos damos cuenta de la necesidad que estamos realizando…; para la que estamos dispuestos. Ahí sentimos la Transcendencia.

    Es decir, nuestra originalidad va mas allá del tiempo y espacio del momento.

    Se reconoce en una Creación.

    Con esa visión, visionamos todo el entorno y vemos la transcendencia que tiene cada acontecer… sin despreciar ninguna posición.

    Abiertos a lo posible, a lo posibilitante, nos sentimos en el Misterio.

    Nos hacemos místicos… sin que sea una propuesta ni una intención de lograr.

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    It is true that each being is shown as an unrepeatable originality; with many similarities, with common signs..., but each being has a "peculiar"… spirit, feeling, and a way of doing.

    However, it is also true that it is easy to take refuge in the "originality" that each one possesses -and more than possessing, that it is- and based on this to give an answer that obliges, that imposes, that demands.

    This is where the Prayerful Call stress us today, so that we are able to add to this "originality"… -which Creation has wanted to be so- a universal sense and a transcendent position.

    "Universal sense" in the aspect of being, of feeling like a member of a species, of feeling part of an expression of life, of amplifying our originality towards new… spaces.

    The original is not static. It is usually interpreted as "this is it, and that's it"; and "this person is like that, and that's it". Under that attitude we become deterministic. But that is not the true nature. The true nature, in originality, is evolution, amplification, innovation...

    In short, it is Creativity.

    For this reason, relying on the fact that "I am like this" has its truth side, but it’s absolutely uncertain side, which is refusing to amplify-creativise oneself in being.

    That is on the one hand. On the other hand, the Prayer Call speaks to us of transcendence. It would be the side of being, since we place being in the creative, starting from originality, from exceptionality.

    This "being" is made and has the vocation to transcend.

    Yes, our transience through different spaces... happens thanks to transcendence. Whether we believe in it or not, it is there, because it is what allows us to awaken...  souled, to admire us... to be amazed.

    So, our creative originality is 'con-fused' -in the sense of fused- with a transcendent attitude.

    Usually, this word is too big, baggy and… But there is a very simple saying that is said -depending on who, it is said with meaning, or by rule or by habit- that gives us a transcendent touch: when, by doing this or that, or in overcoming this or that, we add "thank God", as if we realised –consciously or subconsciously or unconsciously- that, if it had not been for, theoretically, that “plus” -I say "theoretically" because that is what it is: under our rational point of view it would be a plus-, without that "plus" this or that event would not have been achieved, accomplished, acquired and been possible.

    Also, from the point of view of "thanks to", it appears, obviously: "unfortunately, God has not wanted that...", as if the Creator Mystery gives us today, takes it from us tomorrow, imposed on us the day after tomorrow…

    It is a primitive and cause-effect idea. But when we assume our originality, we expand our expression in the creative, and thus stand as artists of life, we immediately realise that something more than our abilities are present, and they are the ones achieving and attaining.

    To be aware of this is what initiates us into transcendence.

    And this beginning in transcendence is what gives us the possibility of making from each act, each action, each attitude..., a unique, unrepeatable, unforgettable moment.

    And so, we should be amazed at ourselves, and be amazed -obviously- at the whole environment. And begin to see the exceptionality of each being, the originality of their positions, and interact transcendently; because "this", "that" or "the other" that I like or don't like, is a transcended instance of Creation.

    It is difficult to assume certain attitudes or positions of one or the other. But when we are creative with our being and transcend our being... and we feel we are an expression of the Eternal -hence our originality- then we contemplate the others, those beyond, those who are different... we contemplate them with respect, with awe; perhaps –or without perhaps- due to how incomprehensible, unacceptable, terrible that this or that action, this or that being, may be for our conscience.

    But when we achieve... -"thank God"- when we achieve, in attitude, that position, we realise the teaching that each being, in its... strict originality, gives us. They are the stepping-stones and the steps that allow us to expand, evolve, that creativity.

    The implementation of these guidelines allows us... -in addition to universalising us- it allows us to un-limit; to erase the limit. This universality is not exhausted in our space-time in this place in the Universe, but rather this universality is amplified in Creation.

    And in that Creation and in that believing... we enter into the position of Mysticism; of that great Mystery that beats.

    With an expansive creativity, with an emotional transcendence, with a creative universality and with a mystical experience of taking on the whole Mystery... with all this we have a foundation, a mould. But that mould is not fixed. It is a mould that can be "moulded" -if I can use the word-; coordinates, in short, that show us what is... what is the dimension of our passing.

    That we do not pass for the sake of passing, but rather... we pass with meaning'. "We pass with sense’.

    And taken on as mystics... –without comparative spirit, but rather due to the very nature that adorns us but we must exercise- assumed as mystics, we enter into the unforeseeable. But we enter into it with an attitude of trust, with a joyful obedience.

    And so, whatever is going to happen, we incorporate it into consciousness, with a "mysticism"... that frees us from the insidious reason of "the whys".

    Contemplating our originality supposes an attitude of honesty... in which we refer to the environment and position ourselves in the "duty" that corresponds to us according to the gifts we have received. And from there, we begin to endow our space-time-being, to endow our function with originality.

    In principle it should be easy, since if we are original beings -whatever position we are in according to space-time- we must be originally. And so, our doing will be... and will have those characteristics that we endow by our uniqueness.

    And so, the creative is wielded and developed.

    And when we place that originality in the Universal, at first in our little universe, and then in the unfathomable Universe, we realise the need that we are realising...; for which we are willing. There we feel the Transcendence.

    In other words, our originality goes beyond the time and space of the moment.

    It is recognised in a Creation.

    With that vision, we look at the whole environment and see the transcendence of every event... without disregarding any position.

    Open to the possible, we feel ourselves in the Mystery.

    We become mystics... without it being a proposal or an intention to achieve.

    ***

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    Y las diferentes humanidades… transcurren con muy desiguales perspectivas.

    Y todo ello debido a la voluntad… ¿inteligente? –habría que definir la palabra- de los que se hacen con el poder, establecen cuál es la gloria… y de los que asumen esa posición y obedecen por obligación, sufren sin devoción, se acostumbran por destino… y gravitan –como humanidades- entre quejas, miedos y ¿logros? –con interrogación lo de “logros”-.

    Miedo al golpe, miedo a la crítica, miedo a perder, miedo a no lograr, miedo a castigos, miedo…

    Como respuesta: quejas a unos, quejas a otros… y violencias sostenidas por unos lados y por otros.

    Todo un panorama entretenido… de injustas sentencias, de sistemático “ver la paja en el ojo ajeno, y no ver en el ojo propio, la viga”. Pero la impunidad nos protege y permite que todo esto ocurra. Y así, las convivencias se inquietan, las promesas se debilitan y… los apoyos, las colaboraciones, las solidaridades se hacen ¡tan escasas!...

    Y a pesar de saber –“saber”- que… todos dependemos de todos, en el amplio sentido de la vida, cada cual establece su consciencia operativa de “mando, ordeno, decido, actúo, impongo…”.

    Pareciera que fuera un logro el que cada cual, con su criterio y consciencia, estableciera lo bueno, lo malo, lo normal, lo anormal…

    El consenso se hace ¡tanto de esperar!…; se tiene tan poca condescendencia…; ¡se aspira a tan poca transcendencia!... que parece que es una humanidad que grita: “¡sálvese quien pueda!”, que es como decir “sálvese el que tenga poder”.

    Los que creen, tienen esperanza, cultivan la fe, la perseverancia… –¡está bien!- son suficientemente pocos como para “inquietar”… el establecido dominio del poder de cada uno.

    La Llamada Orante nos llama a conscienciarnos de todas estas situaciones que –en principio- se saben, se conocen, se entienden, pero no se incorporan… a la vigilia diaria del amanecer, del “buenos días”, de colaborar, de admirar…

    Mientras que la vida continúa, el hombre –como humanidad- la da por limitada, la da por terminada, la da por culminada, la da por jubilada.

    Y en esa medida, la gasta, la consume, la manipula…; la llena de dolores, angustias, ansiedades y desesperos.

    Se olvida de que el sentido de la vida es ¡vivir!... Y se olvida, porque hace suya la vida. Y no le pertenece. Y se olvida porque cree que la posee y puede manejarla según su gusto: su cuerpo es suyo, su actividad es suya, sus logros son suyos…

    El legado permanente de la vida en este lugar del Universo, dentro de su biodiversidad inagotable, nos debería enseñar que todo se hace en base a un consenso… en el que la ayuda o el aporte de uno es imprescindible para otro, y viceversa.

    Una comunión, una comunicación, una comunidad de vida.

    Cuando la estructura mental transita en esas dimensiones… y nos precisamos y necesitamos, y abandonamos el protagonismo crítico fácil, que habitualmente no aporta ejemplaridad, testimonio, entrega, creatividad, innovación… ¡Sí, puede ser que sean palabras!, pero antes de abrir la boca para establecer la crítica y la queja, hablarse en silencio por dentro, para ver si se cumplen los mínimos requisitos que el consenso, la comunidad, la vida, nos requiere.

    No es válido quedarse en la queja personal, amparado en el carácter personal. Es tan sólo, eso, un ansia de poder, una necesidad de mandar, una imposición.

    Y la vida “no la admite”.

    Y en ese sentido, cuando el comportamiento es así, todo se produce en choques, en roces, en incomodidades, en multitudes que viven en base a las refriegas, a los éxitos y los fracasos, a una guerra establecida…; que olvida.

    Sí. Que olvida su esencia progresiva, que olvida su evolución interminable, que desecha la creencia y la obediencia de vida… que implica solidarizarse, que implica darse cuenta de nuestra verdadera herencia, de nuestra auténtica procedencia, de la necesidad de un tránsito impecable.

    La Llamada Orante es un faro que ilumina los oscuros grises de la porfía, de la vanidad, del orgullo, de la soberbia…

    Nuestra posición de tránsito, en este lugar del Universo, se realiza merced a la referencia de la Fuerza Creadora, del Misterio Creador, sitúese donde se quiera situar: en paraísos, en estallidos, en… ¡da igual!

    Y esa es la referencia que marca la posibilitancia de la vida. Y esa referencia debe mantenerse viva, porque es la que nos permite establecer la ruta y el camino que debemos recorrer. Es la que nos da el lenguaje de las huellas, de la tierra, de la planta, del animal, de nuestras palabras, de nuestros sueños…

    La referencia, en realidad, nos abruma con… sus signos. Y en vez de estar en atención, se está en introspección para verse el ombligo.

    Y así no se transita. Así no es el vivir.

    Concederles, a nuestros sentidos, la capacidad de interpretar, a la hora de ver, olfatear, saborear, escuchar, tocar…

    Que el imperio de los sentidos se haga trascendente.

    Que, en base a la referencia, seamos capaces de limar, de ver y de transformar, lo destructivo, en creativo y constructor.

    La queja, en proyecto renovador.

    La individualidad, en compartir admiración.

    Que el ser se corresponda con un estarliberador, no como palabra sino como ejercicio cotidiano de disposición, de ¡actitud!… que no juzga, que no condena, sino que escucha, aprueba, apoya, aclara.

    Saber que la Piedad está ahí, que la Misericordia se derrama, que las posibilidades se hacen infinitas y eternas, y que nos aguardan y nos cuidan.

    Corresponder con ello es situarse en la verdadera Vida de Eternidad.

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    Different humanities... pass with very unequal perspectives.

    And all this is due to the will... intelligent? -the word should be defined- of those who seize power, establish what glory is... and of those who assume that position and obey out of obligation, suffer without devotion, get used to it by fate... and gravitate     -as humanities- between complaints, fears and, achievements? -with a question mark about "achievements"-.

    Fear of blows, fear of criticism, fear of losing, fear of not achieving, fear of punishment, fear of...

    In response: complaints to some, complaints to others... and sustained violence by some and others.

    All an entertaining panorama... of unfair sentences, of a systematic "seeing the mote in your brother’s eye, and not seeing the beam in one's own eye". But impunity protects us and allows all this to happen. And so, coexistence becomes unsettled, promises are weakened and... support, collaboration and solidarity become so scarce!...

    And despite of knowing -"knowing"- that... we all depend on each other, in the broad sense of life, each one establishes his or her operational consciousness of "I command, I order, I decide, I act, I impose...".

    It seems to be an achievement that eachone, with their own criteria and conscience, establishes what is good, what is bad, what is normal, what is not…

    Consensus is taken such a long time!...; there is so little condescension...; so little transcendence is aspired to!... that it seems to be a humanity that shouts: "every man for himself", which is like saying "every man for himself who has power".

    Those who believe, have hope, cultivate faith, persevere... -that's good!- they  are few enough to "disturb"... the established dominion of each one's power.

    The Prayerful Call calls us to be aware of all these situations that -in principle- are known, seen, understood, but not incorporated... into the daily vigil of the dawn, of the "good morning", of collaborating, of admiring...

    While life goes on, man -as humanity- considers it limited, considers it finished, considers it completed, considers it retired.

    And to that extent, it spends it, consumes it, manipulates it...; it fills it with pain, anguish, anxiety and despair.

    He forgets that the meaning of life is to live!... And he forgets, because he makes life his own. And it does not belong to him. And he forgets because he thinks he owns it and can manage it as he pleases: his body is his, his activity is his, his achievements are his...

    The permanent legacy of life in this part of the Universe, within its inexhaustible biodiversity, should teach us that everything is done based of consensus... in which help or contribution of one is essential for another, and vice versa.

    A communion, a communication, a community of life.

    When the mental structure moves in these dimensions... and we need each other and we require each other, and we abandon the easy critical main role, which usually does not provide exemplarity, testimony, dedication, creativity, innovation... Yes, it may be words!, but before opening our mouths to criticise and complain, we must speak silently inside, to see if we meet the minimum requirements that consensus, community, life, requires of us.

    It is not acceptable to remain in the personal complaint, protected by personal character. It is just that, a lust for power, a need to command, and an imposition.

    And life "does not admit it".

    And in that sense, when behaviour is like that, everything occurs in clashes, in friction, in discomfort, in crowds that live based on fights, of successes and failures, of an established war...; that forgets.

    Yes, that it forgets its progressive essence, that forgets its endless evolution, that rejects belief and obedience of life... that implies solidarity, that implies realising our true heritage, our true origin, the need for an impeccable transit.

    The Prayerful Call is a beacon that illuminates the dark greys of dispute, vanity, pride, and arrogance…

    Our transit position, in this place of the Universe, is carried out thanks to the reference of the Creative Force, of the Creative Mystery, wherever you want to place it: in paradises, in bursts, in... it doesn't matter!

    And that is the reference that marks the possibility of life. And that reference must be kept alive because it is the one that allows us to establish the route and the path we must follow. It is the one that gives us the language of the footprints, of the earth, the plant, the animal, of our words, and our dreams...

    The reference, in fact, overwhelms us with... its signs. And instead of paying attention, one is in an introspective navel-gazing.

    And that's not the way to transit. This is not the way to live.

    Grant our senses the ability to interpret, when it comes to seeing, smelling, tasting, listening, touching.

    May the empire of the senses become transcendent.

    May we, based on the reference, be able to refine, to see and to transform the destructive into a creative and constructive one.

    Transforming complaint, in a renovation project.

    Transforming individuality, in sharing admiration.

    May the being correspond to liberating... being, not as a word but as a daily exercise of disposition, of an attitude!... that does not judge, that does not condemn, but listens, approves, supports, clarifies.

    Knowing that Piety is there, that Mercy is poured out, that possibilities become infinite and eternal, and that they await us and take care of us.

    To correspond with it is to place oneself in the true Life of Eternity.

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    Incontables –por su número- son los detalles que inciden en cada actividad humana.

    También, para cada ser, son incontables de no comunicar, de no hablar, de no decir, de no expresar… multitud de detalles que, por norma, costumbre, religión, sociedad… –prejuicios, en definitiva-, se quedan acantonados en la consciencia cotidiana.

    Podría casi decirse que el ser de humanidad es una estructura… bastante incompleta.

    Entre lo que tiene que desechar, y no puede percibir y no puede evaluar –por su número- y lo que tiene que callar-ocultar –por su condición social, personal, etcétera-, está en una situación de continente-contenido… muy lábil.

    Podría decirse –no como defensa, pero sí como posibilidad- que “el ser humano no está hecho para este mundo”.

    ¡No, no acaba de… cuajar! Historiamos diferentes culturas y diferentes aconteceres, y repite y repite los errores, los horrores, los terrores, las huidas, los fracasos…

    Para compensar, establece las virtudes según su conveniencia, pero… sin certeza.

    Quizás éramos otra realidad. Y por… misteriosos designios de la Creación, nos vimos envueltos en esta situación: en un ánima encarnada que siempre anda desorientada, despistada, contrariada con sus músculos, tendones, espaldas, piel y mucosas, y su ánimo fantástico, sensacional, extraordinario, lúdico… que está, sí, está por ahí, pero claro, cuando quiere revivirlo, vivirlo o plasmarlo, se encuentra con el codo, la muñeca, la rodilla… ¡Qué barbaridad!

    Por eso se puede decir que “no estamos hechos para esto”.

    Sin duda, es consolador, por una parte. Sí. Y… decepcionante, por otra.

    ¿Cómo la Creación ha permitido semejante… semejante representación de la vida? Que hace des-vida, que hace des-amor, que hace desespero.

    Sin duda es Misterio. Pero… debería ser –el asumir el Misterio- una capacidad para conseguir un criterio, una forma de convivir en esta… dualidad ¡presa! Sí: presa.

    En otras ocasiones ya se ha expresado: preso, mentalmente; preso, emocionalmente; preso, vitalmente.

    Y en aparente cadena perpetua.

    Lo de “aparente” es una aspiración, pero en realidad es “libertad condicional” –la cual se salta permanentemente-.

    Es una bonita reflexión orante para comenzar una nueva semana… Porque nos sitúa, probablemente, en nuestros orígenes más misteriosos, y nos anima –¿”anima”?-, sí, nos anima a proyectarnos…; a proyectarnos de tal forma y manera que no vivamos con la consciencia encarcelada, sometida, huida, infiel.

    Quizás, quizás por esa condición de no estar en nuestro medio auténtico, se producen todas esas trasgresiones, que las aceptamos como … “inevitables”. Y esa es una palabra ¡terrible!, ¡terrible!, ¡terrible!

    Cuando se llega a una situación –del tipo que sea- y se plantea como inevitable, hemos perdido la capacidad, en ese instante, de restituir, de reparar, de mejorar, de cambiar, de reflexionar, de replantear, de rehabilitar, de recapacitar… ¡ufff!

    Si no estamos capacitados para vivir en estas condiciones, tenemos que ahondar en “bajo qué condiciones” estamos capacitados.

    Lo más fácil y evidente es ver –y no es difícil- que nos sobra el cuerpo; sí: eso que tiene cabeza, tronco y extremidades.

    Y en cambio, nos sentimos, en la consciencia sin estructura, sin materia –o lo que se llama “estructura y materia”-, nos sentimos realmente… “desbridados”, es decir, sin… sin límites. Con todas las capacidades. Ejercitándonos en consciencia.

    Esta sugerencia orante nos permite… –como seres y como intermediarios- considerar, en todos los que encontramos y con los que nos encontramos, su vertiente de consciencia, su vertiente de ánima.

    Razón tienen cuando se dice que es el principal objetivo para… tratar, mejorar, aliviar, calmar, amparar… al ser.

    Asumir nuestra identidad como una naturaleza anímica, ‘almada’, amada… y considerar nuestra concretización como un… accidente misterioso… pero que está ahí, ¡claro!

    Pero un accidente se puede rehabilitar, recomponer, operar, calmar, mejorar… claro. Y eso se puede hacer con nuestro… esencial y primigenio origen: almado, amado, ansiado, anhelado.

    La Llamada Orante nos invita a hacernos “infinito”, no a finiquitarnos en nuestra encarnación.

    Si asumimos la naturaleza de nuestra alma-consciencia, como la auténtica, sabremos estar presentes en lo que “ahora toca”, “ahora sucede”.

    Y con nuestra ánima almada… haremos que la estructura encarnada se muestre dócil, flexible, obediente.

    Lo almado deja de ser “armado”.

    Y la consciencia deja de ser… encarcelada.

    Y sí, debemos cuidar nuestro soma, nuestra estructura, pero en base a nuestra almada-amada consciencia.

    Cuando damos respuestas estructuradas, estamos dando respuestas concretas…; estamos dando respuestas prácticas; estamos sometidos a la carne: a las órdenes del alcaide de la prisión.

    Nos hacemos imposibles.

    Y entonces caemos en… “los condicionantes de la forma”. Y abandonamos las capacidades de lo sutil, de lo almado, de lo que en realidad da expresión a lo estructurado.

    Pero por la condición de estar aquí, bajo esta representación… el alma, en su desespero, busca… la protección de su forma…

    Y cae en la materialización.

    Y lo que era en el principio “ánima almada”, se convierte en estructura que busca asiento, apoyo, trabajo, rendimiento, producción, ahorro… y un largo etcétera material.

    Sí: la estructura ha sometido al ánima almada. Y cuando el ánima almada está en un proceso de excepción, de novedad, de imprevisible evolución…, el entorno, la estructura, la materia reclama sus demandas: reclama su casa, su maleta, su sueldo, su… ¡posesión!, su seguridad, su pareja, sus hijos… convertido todo ello en un consumado proceso que, en resumen, nace, crece, se desarrolla, envejece y muere.

    ¡Triste historia! ¡Que no es la historia!

    Pero se ha visto ¡tantas veces!, se ha dicho ¡tantas veces!, se ha avisado ¡tantas veces!... desde nuestros queridos ancestros: padres, madres, colegios… ¡Trauma tras trauma!, ¡alma golpeada una y otra vez!... para encerrarla entre músculos y tendones, entre vísceras, sangres y linfas.

    Y así el alma se siente –en la estructura- enjaulada, y busca definitivamente salidas ya estipuladas, estructuradas. Y así transcurre la especie.

    Y por todo ello, el Sentido Orante nos reclama una y otra vez… que retomemos nuestra filiación con lo Eterno, ¡y sepamos ver las señales que nos muestra!... ¡y dejemos de decidir en base a lo encarnado de nuestra presencia!... ¡y sigamos los signos que nos aventuran!…; no las conocidas propuestas.

    El vivir el Sentido Orante almado-amado es… liberarse.

    El vivir el entramado racional-lógico, esperado-esperable, admitible-admisible… es condenarse.

    Y puede parecer una palabra exagerada. ¡Bueno!… Obsérvese lo que pasa diariamente.

    Los ejemplos son tan súper abundantes, como las incidencias de las que escuchábamos al principio.

    A durísimas penas rescatamos algún ejemplo… algún ejemplo virtuoso que nos referencie, que nos haga permanecer en la consciencia almada, y no en la corporalidad armada: esa que se hace soberbia, vanidosa y… y con capacidad para todo.

    Quizás, en esa posibilidad de… encaramarnos a nuestra verdadera naturaleza, esté la historia de nuestro transcurrir. Y digo “quizás” porque… es de obligado cumplimiento, para no resultar radical, pero con la consciencia creyente y certera de que nuestra naturaleza es almada-amada. Y que en ella está nuestro transcurrir liberador.

    La consciencia almada se apercibe de ser amada por la Creación.

    La consciencia almada sabe intermediar en esa experiencia, con su capacidad de amante.

    Y ha de hacerlo con la fidelidad de lo revelado, para que sea auténtico. Sin ese aval, será… circunstancial, ocasional; sujeto a las contingencias de lo material.

    La consciencia se libera en la medida en que nos referenciamos en el Misterio Creador.

    En la medida en que secuestramos nuestra consciencia en la estructura presencial –en esa medida-, las acciones estarán encaminadas a la obstrucción, dificultad, inconveniencia…

    Abrir la ventana de la consciencia, hacia lo Eterno…

    Hacer prioritaria nuestra almada presencia… con la sensible oración que nos orienta.

    ***

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    Countless -by their number- are the details that affect every human activity.

    Also, for each being, there are countless things not to communicate, not to speak, not to say, not to express... a multitude of details that, by rule, custom, religion, society... –prejudices, in short - remain entrenched in everyday consciousness.

    It could almost be said that the being of humanity is a structure... rather incomplete.

    Between what he has to discard, and cannot perceive and cannot evaluate –due to its number- and what he has to keep quiet-hidden –due to his social, personal condition, etcetera-, he is in a situation of container-content... very labile.

    It could be said -not as a defence, but as a possibility- that "human beings are not made for this world".

    No, it doesn't quite... come together! We historicise different cultures and different events, and it repeats and repeats the mistakes, the horrors, the terrors, the escapes, the failures...

    To compensate, it establishes virtues according to its convenience, but... without certainty.

    Perhaps we were another reality. And by... mysterious designs of Creation, we found ourselves in this situation: in an incarnated soul that is always disoriented, confused, disconcerted with its muscles, tendons, back, skin and mucous membranes, and its fantastic, sensational, extraordinary, playful spirit... which is, yes, it is there, but of course, when it wants to revive it, live it or expresses it, it finds itself with the elbow, the wrist, the knee... What a barbarity!

    That is why it can be said, "we are not made for this".

    It's certainly comforting, on the one hand. Yes. And... it is disappointing on the other hand.

    How has Creation allowed such a... such a representation of life? That it makes no-life, that it makes no-love, that it makes despair of it.

    No doubt it is Mystery. But... it should be -the assumption of Mystery- a capacity to achieve a criterion, a way of living in this... duality... imprisoned! Yes: imprisoned.

    On other occasions it has already been expressed: prisoner, mentally; prisoner, emotionally; prisoner, vitally.

    And in an apparent life imprisonment.

    "Apparent" is an aspiration, but in reality, it is "parole" -which is permanently skipped.

    It is a beautiful prayerful reflection to begin a new week... Because it places us, probably, in our most mysterious origins, and it encourages us -"encourages"?- yes, it encourages us to project ourselves...; to project ourselves in such a way and in such a manner that we do not live with an imprisoned, subdued, escaped, unfaithful consciousness.

    Perhaps, perhaps due to this condition of not being in our authentic environment, all these transgressions take place, and we accept them as ... "inevitable". And that is a terrible, terrible, terrible word!

    When a situation is reached -of whatever kind- and it is considered as inevitable, we have lost the ability, at that moment, to restore, to repair, to improve, to change, to reflect, to rethink, to rehabilitate, to reconsider... ugh!

    If we are not capable of living under these conditions, we have to delve into "under what conditions" we are capable of doing so.

    The easiest and most obvious thing is to see -and it is not difficult- that we have too much body; yes, that thing which has a head, trunk and limbs.

    Instead, we feel, in consciousness without structure, without matter -or what is called "structure and matter"- we really feel... "unbridled", that is, without... without limits. With all the capabilities. Exercising us in consciousness.

    This prayerful suggestion allows us... -as beings and as intermediaries- to consider, in all those we meet and with whom we meet, their aspect of consciousness, their aspect of soul.

    They are right when it is said that it is the main objective to... treat, improve, alleviate, soothe, calm, protect... the being.

    To assume our identity as a soulful, 'souled', beloved nature... and considering our concretization as a... mysterious accident... but which is there, of course!

    But an accident can be rehabilitated, recomposed, operated on, calmed down, improved... of course. And that can be done with our... essential and primordial origin: souled, loved, longed for, yearned for.

    The Prayerful Call invites us to become "infinite", not to finish ourselves in our incarnation.

    If we assume the nature of our soul-consciousness, as the authentic one, we will know how to be present in what "now has to be lived", "what happens now".

    And with our souled soul... we will make the incarnated structure docile, flexible, obedient.

    What is "souled" is no longer "armed".

    And consciousness ceases to be... imprisoned.

    And yes, we must take care of our soma, our structure, but based on our soul-beloved consciousness.

    When we give structured answers, we are giving concrete answers...; we are giving practical answers; we are subject to flesh: to the orders of the prison warden.

    We make ourselves impossible.

    And then we fall into... "the determining factors of the form". And we abandon the capacities of the subtle, of the soulful, of what really gives expression to the structured.

    But due to the condition of being here, under this representation... the soul, in its desperation, seeks... the protection of its shape...

    And it falls into materialisation.

    And what was in the beginning "souled soul", becomes a structure that seeks a seat, support, work, performance, production, savings... and a long material etcetera.

    Yes: the structure has subdued the souled soul. And when the souled soul is in a process of exception, of novelty, of unpredictable evolution..., the environment, the structure, matter claims its demands: it demands its house, its suitcase, its salary, its... possession!, its security, its partner, its children... all of this is converted into a consummate process that, in short, is born, grows, develops, ages and dies.

    Sad story, which is not the story!

    But so many times it has been seen, it has been said so many times!, it has been warned so many times!... from our beloved ancestors: fathers, mothers, schools... Trauma after trauma, soul beaten again and again!... to lock it up between muscles and tendons, between viscera, blood and lymph.

    And so the soul feels -in the structure- caged, and definitively looks for exists already stipulated, structured. And so, the species goes on.

    And for all this, the Praying Sense demands of us again and again... to take up again our affiliation with the Eternal, and to see the signs it shows us... and to stop deciding based on the incarnation of our presence... and to follow the signs that lead us on!...; not the well- known proposals.

    Living the souled-loved Prayerful Sense is... to free oneself.

    Living the rational-logical framework, expected-admissible… is to condemn oneself.

    And it may seem like an exaggerated word. Well!... pay attention to what happens daily.

    The examples are as abundant as the incidences we heard about at the beginning.

    With great difficulty we rescue some example... some virtuous example that can reference us, that makes us remain in the souled consciousness, and not in the armed corporeality: that which becomes arrogant, vain and... and with the capacity for everything.

    Perhaps, in this possibility of... climbing up to our true nature, lies the history of our passing. And I say "perhaps" because... it is of obligatory compliance, in order not to be radical, but with the believing and certain awareness that our nature is beloved-souled. And that in it lies our liberating passing.

    The souled consciousness is aware of being loved by Creation.

    The souled consciousness knows how to mediate this experience with its capacity as a lover.

    And it must do so with the fidelity of what is revealed, in order to be authentic. Without that endorsement, it will be... circumstantial, occasional; subject to the contingencies of the material.

    Consciousness is liberated to the extent that we reference ourselves in the Creator Mystery.

    To the extent that we hijack our consciousness in face-to-face structure -to that extent- actions will be aimed at obstruction, difficulty, inconvenience....

    Opening the window of consciousness, towards the Eternal...

    Making our souled presence a priority... with the sensitive prayer that guides us.

    ***

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